Cinco formas de examinar el agua
La calidad importa
Los científicos han aprendido hace mucho tiempo la vinculación entre los contaminantes que no se ven en el agua y las enfermedades. Por eso, en el siglo XX, la filtración y la desinfección se convirtieron en etapas clave del tratamiento de las aguas municipales, y se establecieron normas para la calidad de los sistemas públicos de agua potable.
Por qué debe examinar su agua
Si su agua la suministra una municipalidad, grande o pequeña, su suministro de agua se examina de forma rutinaria en la fuente. Sin embargo, muchas de las tuberías enterradas bajo nuestras ciudades han estado allí desde la introducción generalizada del tratamiento del agua. Esta infraestructura antigua y, en muchos casos, decrépita, supone ahora un riesgo en sí misma, por lo que es una opción inteligente comprobar el agua donde la usa, es decir, en su grifo.
Pero, ¿qué pasa si depende de un suministro de agua privado? Puede ser un pozo, agua de un lago o incluso un tanque de agua de lluvia. En estos casos, nadie examina su agua a no ser que usted lo haga. Es posible que su agua se haya examinado cuando se mudó o cuando excavó un nuevo pozo, pero la calidad de las bacterias del agua cambia con el tiempo y puede verse afectada por eventos meteorológicos extremos, cambios en el uso de la tierra o un fallo en un sistema séptico cercano. Muchos contaminantes del agua no pueden verse o saborearse en el agua, así que la única manera de garantizar que su suministro de agua es seguro es examinarlo. Incluso si la presencia de un contaminante en concreto es aparente a simple vista, como por ejemplo las manchas rojas o restos de hierro en el agua, comprobar el agua cuantificará el problema facilitando la elección del mejor tratamiento del agua.
Cuándo examinar su agua Bueno, la respuesta más sencilla es siempre. Nunca sabe cuándo puede cambiar la calidad de su agua. Sin embargo, hay algunos acontecimientos clave que puede tener en cuenta como señales de alerta para examinar su agua:
• Cambios en el color, sabor u olor de su agua
• Si alguien de su familia tiene o presenta un sistema inmunológico débil a raíz de una enfermedad o de un tratamiento médico (p. ej., ancianos o niños pequeños, cáncer/quimioterapia, personas en diálisis, etc.)
• Una familia que crece
• Enfermedades gastrointestinales sin explicación en cualquiera que beba el agua de su grifo
• Mudanza a una nueva casa
Para los propietarios de pozos privados, se recomienda que realicen pruebas de bacterias básicas y nitrato al menos una vez al año. Otros contaminantes, tales como la dureza del agua o el hierro, o raramente, contaminantes como el radón, requieren examinarse solo una vez. Sin embargo, esto dependerá de la relevancia de las sustancias que aparecen de forma recurrente en el agua subterránea de su área.